Las funciones de un celador en la sanidad pública pueden variar en función de la institución y el servicio en el que trabajen, pero en general, algunas de las principales funciones son las siguientes:
1. Traslado de pacientes: El celador es responsable de trasladar a los pacientes de un lugar a otro dentro del hospital o centro de salud, utilizando camillas, sillas de ruedas u otros medios de transporte adaptados a las necesidades del paciente.
2. Ayuda al personal sanitario: El celador colabora con el personal sanitario en tareas como la movilización de pacientes en el quirófano o la preparación de materiales para los procedimientos médicos.
3. Control de materiales e instalaciones: El celador es responsable de controlar el estado de las instalaciones sanitarias, así como de gestionar el material y los equipos necesarios para el correcto funcionamiento del servicio.
4. Limpieza y desinfección: El celador colabora en las tareas de limpieza y desinfección de las instalaciones sanitarias, manteniendo los espacios libres de bacterias y gérmenes.
5. Atención al paciente: El celador debe prestar atención al paciente, ofreciendo información y orientación, así como colaborando en la satisfacción de sus necesidades básicas, como la alimentación, la higiene personal y la movilización.
6. Apoyo en situaciones de emergencia: El celador debe estar preparado para actuar en situaciones de emergencia, colaborando en la evacuación de pacientes o la prestación de primeros auxilios.
En resumen, las funciones del celador en la sanidad pública están enfocadas en garantizar el correcto funcionamiento del servicio y prestar atención y apoyo al paciente, colaborando con el personal sanitario en todas las tareas necesarias para lograr estos objetivos.